Sistema 30 Minutos
Media hora al día. Tres publicaciones a la semana.
Un método de redes para negocios que no tienen tiempo. Cada día te dice qué hacer, y siempre deja una puerta abierta para que alguien te escriba.
El resto de Sistema 30
Mi cliente
Dieciocho preguntas sobre la persona a la que le vendes. No es un ejercicio de marketing: de aquí sale literalmente todo tu contenido. En cuanto lo contestes, el calendario se reescribe con tus palabras.
Lo que llevas contestado
Se guarda en tu cuenta según escribes. Entra con tu correo desde cualquier móvil u ordenador y lo encuentras igual.
Mi calendario
Ocho semanas, día a día. Pulsa cualquier día y ahí tienes qué toca, cómo hacerlo y la casilla para marcarlo. Solo se publica lunes, miércoles y viernes.
Mis números
Instagram ya no enseña «cuentas alcanzadas». Lo que da ahora se llama Espectadores, y es lo que tienes que apuntar. Nunca calcules porcentajes: pon los números tal cual y de eso nos encargamos aquí.
Si en el cartelito te sale también un número de Facebook, ese no hace falta: aquí solo van los dos de Instagram.
Las sumas y el porcentaje los hacemos nosotros. Si un tipo de post no lo usaste esa semana, déjalo vacío. Y si pone «1,2 mil», escribe 1200.
Espectadores: las personas que te vieron en los últimos 7 días. No son «me gusta» ni comentarios: son personas. Panel profesional › Estadísticas › últimos 7 días › «Espectadores». Copia lo que ves, fila por fila. Números enteros, sin puntos ni decimales.
En cuanto pongas los números, aquí te sale la suma y el porcentaje.
TikToksi no publicas ahí, déjalo vacío
Espectadores: las personas que te vieron en los últimos 7 días, igual que en Instagram. Analíticas › Espectadores › últimos 7 días. TikTok no lo parte por tipo de contenido: te da los dos números directos. Enteros: si pone 1,2 K, escribe 1200.
Si publicas en TikTok, aquí sale tu porcentaje.
Lo de esta semana
Una o dos líneas, sin pensarlo mucho. El miércoles que viene tu publicación sale de aquí en vez de repetir lo que escribiste en «Mi cliente». Si lo dejas vacío, ese día funciona como siempre.Lo que llevas
Cómo vamos
Sistema 30 Minutos
Media hora al día. Tres publicaciones a la semana.
Un método de redes para negocios que no tienen tiempo. Cada día te dice qué hacer, y siempre deja una puerta abierta para que alguien te escriba.
Media hora al día, todos los días. 3 h 30 a la semana. No hay ningún día que pida más, así que cabe donde quieras ponerlo: mientras desayunas, entre cliente y cliente, o al cerrar.
Hay calendario todos los días. Al feed, solo tres publicaciones.
El sábado también creas algo —una pieza de venta, sea historia, carrusel o vídeo—, pero es aparte de las tres piezas grandes del feed. Martes, jueves y domingo no hay nada que crear: se contesta, se sale en historias sueltas y se mira qué está funcionando. Ser constante importa; ser estratégica importa más.
Tu calendario está en otra pestaña
Es la que abres cada día: la idea ya escrita, el formato que elijas y la casilla para marcarlo. Guárdala en la pantalla de inicio del móvil y ya no la pierdes.
Para que alguien te contrate pasan cuatro cosas
Siempre una puerta abierta
En cada sitio donde alguien se puede encontrar contigo tiene que haber una forma fácil, y una sola, de empezar a hablar. Si no la hay, la persona mira y se va.
Cuatro datos
Lo que esto no promete
- No promete seguidores. Promete conversaciones y citas.
- No promete nada en cuatro semanas. Si algo se mueve, se ve a partir de la sexta.
- No lleva publicidad pagada. Todo orgánico, porque está pensado para quien no tiene presupuesto de anuncios.
- Una semana mala no rompe nada. Lo único que no se salta nunca es contestar mensajes.
Tu perfil
Casi todo el que ve un vídeo tuyo y le interesa entra al perfil antes de escribirte. Si ahí no entiende qué haces, se va. No tiene sentido llevar gente a un sitio que no se entiende.
Así se ve una bio que funciona
Dos cuentas distintas, dos sectores distintos, y exactamente la misma estructura debajo.
1 · El campo Nombre lleva lo que se busca
«Judit | Consultora de Redes Sociales». «Mr.Turnstile | Asesor de parques y cruceros». No es el @usuario: es el de debajo, y es el que el buscador de Instagram usa. Ahí va la palabra que alguien escribiría, no un eslogan.
2 · La primera línea habla de la otra persona
«te ayudo a vender con tus redes». «te organizo tu viaje a Disney y Universal sin complicaciones». Empieza por un verbo y por un «te». No pone el cargo: pone lo que resuelve.
3 · La segunda línea es la prueba
«+6 años creando contenido». «Team @livitravelagency». Años, equipo, especialidad o número de clientes. Una sola cosa, la más creíble que tengas.
4 · La tercera línea es la puerta abierta
«[GRATIS] Sesión de diagnóstico ⬇️». «[GRATIS] guía parques temáticos 👇». La palabra GRATIS en mayúsculas y una flecha señalando el enlace. Es la línea que convierte un perfil en una conversación.
Tu bio, ya escrita
Sigue las cuatro reglas de aquí arriba, una por línea. El nombre y lo que regalas salen de «Mi cliente»; las tres líneas te las dejamos propuestas y las cambias a tu gusto.
Las tres líneas ya vienen escritas con lo que contestaste en «Mi cliente». Aquí las afinas: cambia lo que quieras, y si te pasas de largo el botón Acortar te la deja a medida. Si te lías, «Volver a lo de Mi cliente» te devuelve la de partida.
Cópiala y pégala en tu perfil. Y cuando tengas clara la tuya, guárdala: se queda en tu ficha, no se te pierde y Judit puede verla.
Tres ejemplos más, para otros sectores
Misma estructura de siempre, escrita para otros tres negocios, por si los dos de arriba se parecen poco al tuyo.
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Necesitas tener contestado «Mi cliente»
La bio sale de ahí: de a quién le vendes, qué le resuelves y qué le frena. Si aún no lo has rellenado, hazlo antes de tocar el perfil.
El test de los diez segundos
- Enseña tu perfil diez segundos a cinco personas que no conozcan tu negocio. No vale a tu madre.
- Quita la pantalla y pregunta: ¿qué hace este negocio? y ¿para quién es?
- Está bien si cuatro de cinco aciertan las dos. Si no, se reescriben nombre y bio y se prueba con otras cinco.
Las historias que construyen conexión y confianza
Es lo primero que mira quien entra a tu perfil después de ver un vídeo tuyo, antes incluso de escribirte. Cada una tiene un trabajo distinto — toca cada tarjeta para ver cómo se construye, paso a paso.
Objetivo: generar confianza y conexión personal con quien visita tu perfil. Explica quién eres, qué hacías antes, qué problema o dificultad viviste, qué te llevó a montar tu negocio, qué aprendiste por el camino y por qué haces esto ahora.
Entre 4 y 7 historias:
- 1 · Gancho. Una frase que genere curiosidad. «Hace 3 años no imaginaba que terminaría dedicándome a esto.»
- 2 · El problema. Una dificultad, frustración o situación anterior tuya.
- 3 · El cambio. Qué ocurrió para que decidieras hacer algo diferente.
- 4 · El aprendizaje. Qué descubriste durante el proceso.
- 5 · Situación actual. Qué haces ahora y cómo ayudas a otras personas.
- 6 · Propósito. Por qué te importa este trabajo.
- 7 · CTA (opcional). «Si estás pasando por algo parecido, escríbeme.»
Objetivo: que quien la vea entienda rápido qué haces, a quién ayudas, qué problema resuelves, cómo lo resuelves y qué resultado consigue. Es tu oferta explicada de forma sencilla.
Entre 4 y 6 historias:
- 1 · Gancho. «Si tienes un negocio pero no sabes qué publicar en redes, esto es para ti.»
- 2 · Problema. Describe el problema de tu cliente. «Muchos pequeños negocios pierden horas pensando qué publicar cada semana.»
- 3 · Solución. Cómo ayudas. «Por eso creamos un sistema sencillo para planificar tu contenido.»
- 4 · Método. Los pasos, en una frase. «Analizamos tu negocio → definimos tus temas → generamos ideas → creamos tu calendario.»
- 5 · Resultado. Qué consigue el cliente. «Así puedes publicar de forma constante sin pensar cada día qué subir.»
- 6 · CTA. «¿Quieres que te ayudemos? Escríbenos.»
Objetivo: generar confianza en lo que ofreces mediante prueba social. Casos reales, testimonios, resultados, transformaciones, antes y después.
Un caso, en 5 o 6 historias (puedes meter varios casos en la misma destacada):
- 1 · Situación inicial. «Laura tenía una tienda de ropa y publicaba sin estrategia.»
- 2 · Objetivo. Qué quería conseguir. «Quería generar más consultas desde Instagram.»
- 3 · Proceso. Qué hiciste para ayudarla. «Rediseñamos su estrategia y creamos tres pilares de contenido.»
- 4 · Resultado. Un resultado concreto. «En dos meses duplicó las consultas recibidas por Instagram.»
- 5 · Testimonio. Una frase textual del cliente.
- 6 · CTA. «¿Quieres conseguir algo parecido? Escríbenos.»
Objetivo: demostrar conocimiento y posicionarte como experta en tu sector, resolviendo pequeñas dudas frecuentes de tu cliente potencial.
Esta no sigue un guion fijo de historias: cada una resuelve una sola cosa, cortita. Ideas de dónde sacarlas:
- Preguntas frecuentes que te hacen
- Errores habituales que ves en tu sector
- Mitos que hay que desmontar
- Objeciones que te ponen antes de contratarte
- Consejos rápidos y explicaciones sencillas
- Tu forma de trabajar, contada fácil
Antes de empezar
Las dos primeras se marcan solas en cuanto las detectamos. Las demás pasan fuera de la app (en Instagram), así que las marcas tú a mano.
Cómo se hace
Cada idea del calendario trae siempre lo mismo: una primera frase, tres cosas que contar y un final. Eso no cambia. Lo único que cambia es el envoltorio.
Lo que manda es para qué, no el formato
Depende de para qué es esa publicación. Y eso ya lo decide el calendario: cada día lleva una etiqueta arriba, y esa etiqueta es la que manda sobre cómo termina.
Ojo con no mezclar dos cosas. Lo que cambia de un formato a otro es hasta dónde llega: el vídeo sale de tu círculo y alcanza a gente que no te sigue; el carrusel y las historias se quedan más cerca. Pero los tres sirven para las tres cosas. Un vídeo puede cerrar una venta y una historia puede darte a conocer. Lo que decide la estructura, y si pides algo al final, es para qué estás haciendo esa publicación.
Termina invitando a seguirte
Esto lo está viendo gente que no te conoce de nada. Pedirle una cita a quien acaba de aterrizar no funciona: lo único que le puedes pedir es que se quede.
No pides nada. Nada.
Ni palabra clave, ni «sígueme», ni enlace. Esta publicación no está trabajando para hoy: está haciendo que la siguiente funcione. Pedir algo aquí la rompe.
Aquí sí, y con una palabra
Una palabra corta y nada más. Esa palabra abre el mensaje privado, y es ahí donde das el enlace, el recurso o la cita. En el privado, nunca en la publicación.
Hay dos palabras distintas y no entran a la vez. La de tu oferta está desde la primera semana, en los días de que te escriban. La de tu guía aparece en la semana 5, y va en un día de alcance de cada semana, no en los de venta.
Las historias son las que más se desaprovechan
Las ve quien ya te sigue, todos los días, y son lo más barato que puedes hacer: cinco minutos. Por eso son el formato donde más se cierra una venta — no porque vendan ellas solas, sino porque las está viendo gente que ya te conoce. Pero valen igual para darte a conocer mejor o para que confíen: lo que cambia según para qué la hagas es cómo termina.
Seis o siete al día, no más
Pasado ese número la gente empieza a saltárselas, y a partir de ahí no ve ninguna. Menos historias, más vistas.
Un solo tema cada día
Si hoy hablas de una cosa, hoy es de esa cosa. Mezclar tres temas en el mismo día hace que no se entienda ninguno.
Deja que se consuman
No subas las seis de golpe. Publica, deja pasar un rato y sigue. Un bloque entero de una vez se salta con dos toques.
En la foto sales tú
Cuando la foto eres tú, quien la ve sabe en un segundo de quién es lo que está mirando, y eso es lo que crea conexión y confianza. Una foto de un objeto, de un producto suelto o de un sitio vacío necesita demasiado contexto: hay que descifrarla, y nadie se detiene a hacerlo.
Los cuatro bloques de una historia que vende
Siempre los mismos y siempre en este orden. Ojo: esta estructura es la de vender. Una historia de rutina o una encuesta no van así, y forzarlas a esta forma las deja raras.
- 1El fondo: una foto tuyaOcupando toda la pantalla. Es lo que hace que quien pasa reconozca de quién es la historia antes de leer nada.
- 2El titular: una línea, arribaCorta y en letra grande. Su único trabajo es que no pasen de largo. Si el titular no frena, lo de abajo da igual porque no lo lee nadie.
- 3El texto: donde se convenceEs la parte más importante de toda la historia. La foto hace que se paren, el titular hace que empiecen a leer, pero la decisión de escribirte se toma aquí.
- 4La palabra, abajoCorta y fácil de escribir. En otro color, para que salte a la vista. Es lo único que le pides.
El enlace se cierra, la conversación no
En una historia no se pone el enlace. Se pone una palabra corta que abra conversación. Hay dos razones, y las dos importan:
- Porque Instagram premia a las cuentas con las que su gente habla. Cada persona que te contesta una historia empuja tu cuenta hacia delante en la fila de historias de sus seguidores. Y cuanto más adelante sales, más gente las ve. Es una bola de nieve: más respuestas hoy, más vistas mañana.
- Porque un enlace se abre, se mira y se cierra, y ahí se acabó. Una respuesta te deja un mensaje privado abierto con esa persona. Y la cita se cierra en el privado, no en una página web.
Tres preguntas para cada bloque
Para el día a día no necesitas esto: el calendario te da la frase ya escrita con las palabras de tu cliente. Esto es para cuando quieras montar una historia tuya, fuera del plan. No hace falta contestarlas todas: con una que te dé una idea, ya la tienes.
- ¿Qué podrías decir que haga que quien lo lea necesite saber cómo sigue?
- ¿Qué pregunta se está haciendo ya tu cliente por dentro, que puedas escribir tal cual?
- ¿Cuál es el problema que más te repiten, y cómo puedes insinuar la solución sin darla todavía?
- ¿Con qué frase corta y directa puedes empezar, para que no dejen de leer en la primera línea?
- ¿Qué puedes decir que haga que el problema se sienta de hoy, y no de dentro de un año?
- ¿Qué pista puedes dar de que tú tienes la solución, sin contarla entera?
- ¿Qué palabra tiene que ver directamente con lo que prometes, para que al escribirla ya sientan que lo están pidiendo?
- ¿Qué palabra les hace sentirse dentro del resultado que quieren?
- ¿Cuál de las dos es más fácil de escribir? Esa.
Las historias también venden
No todas las historias sirven para lo mismo. Hay tres tipos y hay que ir rotando entre ellos.
Cómo se hace una historia que vende
Tres bloques, siempre en el mismo orden. Se hace en cinco minutos con una captura y el editor de Instagram.
- 1Arriba: qué estoy enseñandoUna frase corta que sitúe. «Resultados de un cliente», «primeros viajes reservados», «lo que me ha escrito hoy». Sin esto, la captura no se entiende.
- 2En medio: la prueba, sin retocarLa captura del mensaje real del cliente. Tapa el nombre y la foto, deja el texto. La imperfección es lo que la hace creíble: si parece diseñada, deja de ser una prueba.
- 3Abajo: la invitación con palabra corta«Contesta esta historia con la palabra YO». Dos letras, y en otro color para que salte a la vista. Una palabra larga se escribe mal y se pierde la conversación.
Lo que cambia según a qué te dediques es qué es la prueba. Si lo tuyo es que a otro le entre más trabajo o más dinero, la cifra es la prueba, y taparla deja la captura en nada. Si lo tuyo es un resultado que se ve o que dura, la prueba es «tres semanas y no se me ha roto ninguna», o la foto de cómo quedó. No busques un número donde no lo hay: enseña lo que esa persona le contaría a una amiga.
Publicadas de verdad, no maquetas
Una sola historia, o una tanda
Las dos funcionan y las dos se usan. Lo que cambia es cuánto tienes que contar antes de pedir algo.
- 1Cuando la oferta se entiende solaAquí no hace falta preparar a nadie: la promoción se explica en una línea y el que la quiere la quiere. Todo cabe en una historia: la pregunta arriba, la oferta en medio y la palabra abajo.
- 2Se usa de vez en cuando, no cada semanaUna historia suelta que pide algo, sin nada que la sostenga, se gasta rápido. Funciona porque no es lo que haces todos los días.
- 1 · Anuncias lo que viene. «Esto me han dicho hoy mis clientes ➡️». Una sola frase encima de una foto tuya. Su único trabajo es que no se salten las siguientes.
- 2 y 3 · La prueba, en crudo. Capturas de conversaciones reales, una por historia. Sin pedir nada todavía. Aquí solo estás enseñando que esto le pasa a gente de verdad.
- 4 · Por qué importó. Qué hiciste tú que marcó la diferencia. Es el paso que casi todo el mundo se salta, y es el que convierte una captura bonita en una razón para contratarte.
- 5 · Y ahora sí, la invitación. Una palabra. Después de cuatro historias sin pedir nada, esta no molesta a nadie.
Lo que conviene tener claro
Cuatro cosas que no hay que hacer
- Pasar de seis o siete historias en un día.
- Mezclar temas distintos el mismo día.
- Subir a historias tu propio vídeo o tu propio carrusel recién publicado. Quien te sigue ya lo ha visto, y gastas una historia en algo que no aporta nada nuevo.
- Compartir publicaciones de otras cuentas. La excepción son las de clientes tuyos o las que hablan bien de ti: esas sí, porque son prueba.
Y una que sí
Contesta todas las respuestas que te lleguen, aunque sean un emoji. Cada respuesta contestada es una conversación abierta durante 24 horas, y es exactamente lo que Instagram mira para decidir a cuánta gente le enseña tus historias mañana.
El carrusel es el que se guarda
Se le enseña sobre todo a tu comunidad, y es el que la gente guarda y vuelve a mirar. Por eso aguanta bien las ideas que necesitan varias imágenes para explicarse, y por eso se le saca tanto partido a una prueba puesta con calma. Sirve para las tres cosas, como todo: lo decide el día, no el carrusel.
Una idea nueva
Un tema que le importe de verdad a tu cliente: un miedo que tiene, una oportunidad que no está viendo, o una creencia falsa que le está costando dinero. Los tres funcionan; el que mejor te salga, ese.
Una idea que ya funcionó
Coge un vídeo o una historia tuya que haya ido bien y conviértela en carrusel. No es repetirse: a la mayoría de tu gente no le llegó la primera vez, y lo que funcionó una vez vuelve a funcionar.
Siete imágenes como mucho
Fotos tuyas de fondo con el texto encima. No plantillas de colores con letras: tu cara. Es lo que separa un carrusel que crea confianza de uno que parece un anuncio.
Puede ser la misma foto en todas las imágenes o una distinta en cada una. Lo que no cambia es que salgas tú.
Que salgas tú, y que haya prueba
Si al final pide algo o no, eso ya lo decide el día del calendario, no el formato. Lo que sí es propio del carrusel es esto.
Míralos enteros
Se abren en Instagram, así que los ves como los ve cualquiera: pasando las imágenes con el dedo. Fíjate en cuántas hay, en cómo va cambiando la foto de fondo y en si la última pide algo o no.
El vídeo es el que sale de tu círculo
Es lo más potente que tiene Instagram para llegar a gente que todavía no te sigue: los otros dos se quedan casi siempre dentro de tu gente. Por eso al menos uno cada semana, aunque salga regular. Eso no quiere decir que solo sirva para que te descubran — un vídeo cierra una venta igual de bien. Lo que cambia es a cuánta gente nueva alcanza.
Los tres primeros segundos deciden el resto
Todo lo que importa pasa antes del segundo tres. Si ahí no has frenado el dedo, lo demás no lo ve nadie por muy bueno que sea.
Y ninguna es saber editar
Corta los silencios
Quita los huecos muertos entre frase y frase. Solo con eso, un vídeo normal pasa a parecer un vídeo cuidado. Es lo que más rendimiento da por minuto de trabajo.
No necesitas editar bien
Que se vea natural y genuino llega más lejos que un vídeo muy producido. La edición perfecta no trae más gente; muchas veces la espanta, porque parece publicidad.
Minuto y medio como máximo
Y si te sale de treinta segundos, mejor. Lo que sobra no se ve: se abandona a la mitad, y eso le dice a Instagram que no lo enseñe a nadie más.
Tu servicio y tu ciudad, en voz alta
Dicho como lo buscaría tu cliente, no como lo dirías tú en una reunión. «Fisioterapeuta en Valencia» se busca; «especialista en terapia manual» no lo escribe nadie.
Uno de cada clase
Se abren en Instagram. Están elegidos para que veas las distintas maneras de plantear un vídeo: no hay una buena y las demás malas, hay una para cada cosa que quieras conseguir.
Tu primera guía
Regalar algo es la puerta más ancha que tienes: le da a alguien que no te conoce una razón para seguirte, te deja una conversación abierta y te coloca como quien sabe del tema. Y no hace falta un libro.
- Una página. Ni una más. Si te ocupa tres, no es una guía, es un trabajo que no vas a terminar. La regla: si tardas más de treinta minutos en hacerla, es demasiado larga.
- El tema ya lo tienes. Es el problema que más te repiten, el que contestaste en tu ficha. No busques uno original: busca el más repetido.
- La estructura, siempre igual. Un título que prometa el resultado (no el tema) · de tres a cinco pasos, uno por línea · y una última línea diciendo qué hacer si quieren más, que es tu oferta.
- Se hace en el móvil. En Canva con una plantilla, o incluso en las notas y una captura. Se exporta a PDF, o se manda como carrusel de imágenes por privado. Nadie va a juzgar el diseño: van a mirar si les sirve.
- Se entrega por privado cuando comentan la palabra de la guía. Por eso la palabra es el tema: ESPALDA, MENÚ, GEL. Se entiende sola.
Cosas que no hay que volver a hacer
Ninguna de estas es una opinión: son las que más veo y las que más trabajo tiran a la basura. Toca cualquiera para ver por qué.
Palancas
Cuando algo funciona, lo normal es pasar a lo siguiente. Es el error más caro que se comete en redes.
Un vídeo que funciona sigue trabajando por ti durante semanas.
No hace falta publicar más: hace falta apoyarse en lo que ya está corriendo. Por eso los jueves no se produce nada — se mira qué está funcionando y se exprime.
Cómo sabes que algo está funcionando
Tres señales. Con una basta.
Sigue sumando
Tres o cuatro días después de publicarlo todavía le entran visualizaciones. Casi nada sigue vivo tres días: si el tuyo lo hace, apóyate en él.
Le llega a gente nueva
Su porcentaje de visualizaciones de gente que no te seguía es más alto que el de tus otras publicaciones. Ese es tu formato ganador: repítelo.
Se guarda y se comparte
Los guardados valen más que los «me gusta»: Instagram los lee como que el contenido tiene valor duradero y lo va sacando otra vez con el tiempo.
Seis palancas
Ninguna te pide producir contenido nuevo. Todas usan lo que ya tienes.
1 · Contesta todos sus comentarios
Uno a uno, aunque sea con una frase. Cada respuesta vuelve a mover la publicación y, de paso, te enseña qué es lo que la gente no entiende.
2 · Fíjalo arriba del perfil
Puedes fijar tres. Que sean una de alcance, una de autoridad y una de oferta: es el escaparate que ve quien entra por primera vez.
3 · Sácalo en historias
«Esto os está gustando mucho» y compartes la publicación. Le das una segunda vida entre los que ya te siguen y no la habían visto.
4 · No publiques encima
Si algo está corriendo el viernes, ese día no publicas: lo exprimes. Publicar encima de tu propio éxito es competir contigo misma.
5 · Haz la parte 2
La duda que más se repite en los comentarios es el gancho de tu siguiente publicación. Ya la ha escrito tu público, solo hay que copiarla.
6 · Recíclalo en otro formato
Un mes después, el vídeo que funcionó se convierte en carrusel, y al revés. No es repetirse: casi nadie vio el original.
Repetir no es pesadez, es estrategia
La sensación de estar repitiéndote la tienes tú, no tu público.
Tú ves las doce publicaciones del mes. Tu cliente ve una de cada cinco, y casi nunca la anterior.
El feed no es una línea temporal
Instagram no enseña tus publicaciones en orden ni a la misma gente. Cada una aparece a un grupo distinto, así que lo que dijiste hace tres semanas no lo ha visto casi nadie de los que te ven hoy.
Un mensaje cala cuando se repite
«Valoración gratuita». «Garantía de 15 días». «Primera visita sin compromiso». Son frases que tienen que sonarle a alguien antes de que las necesite, y eso solo pasa a base de oírlas.
De dónde salen las ideas cuando se acaban
Mirar cuentas del sector en tu ciudad es la peor idea posible: acabas pareciéndote a tu competencia. El orden bueno es este.
- Tus propias conversaciones, primero. Lo que te preguntan por WhatsApp, lo que sale en las cajas de preguntas, lo que dicen tus reseñas. Es material que nadie más tiene y que ya está escrito con las palabras de tu cliente.
- Tus comentarios, segundo. Cada duda repetida es una publicación. Ten una nota en el móvil y apúntalas según aparezcan.
- Cuentas de fuera, tercero. De otro sector y de otra ciudad. Y de ahí se roba el formato —cómo empieza, cómo está montado, cómo cierra—, nunca el tema.
Dónde mirar, en orden
Los tres primeros son tuyos y no los tiene nadie más. Los tres últimos son para robar formato, nunca tema.
Tus chats de WhatsApp
Busca dentro de la app las preguntas que más repites. Cada respuesta que hayas escrito tres veces es una publicación esperando.
Tus reseñas y agradecimientos
Google, mensajes de clientes contentos, comentarios. Ahí está tu cliente describiendo con sus palabras el problema y el después.
Tus cajas de preguntas
Lo que te preguntan los jueves en historias. Guarda las capturas en una carpeta del móvil y tendrás banco para meses.
La lupa de Instagram
Busca tu servicio + una ciudad que no sea la tuya. Mira los tres primeros segundos de los vídeos que más visualizaciones tienen: te llevas la estructura del gancho.
Una carpeta de guardados
Crea en Instagram una colección que se llame «Formatos». Cada vez que algo te pare el dedo, lo guardas ahí — aunque no tenga nada que ver con lo tuyo. Eso es tu biblioteca.
Sectores lejanos
Si eres fisio, mira a un pastelero o a un mecánico. Cuanto más lejos esté de lo tuyo, más difícil es copiar el tema y más fácil quedarte solo con el formato.
Lo que la gente ya está buscando
Las de arriba te dicen qué formato funciona. Estas cuatro te dicen qué se pregunta la gente, con sus palabras exactas. Son gratis y ninguna necesita saber de marketing.
El autocompletar de Google
Escribe tu servicio y tu ciudad en el buscador y no pulses enter. Lo que te sugiere son búsquedas que hace gente de verdad. Prueba también a empezar por «por qué duele…», «cuánto cuesta…» o «cada cuánto hay que…» y deja que complete.
Te llevas: las tres sugerencias que más suenen a una duda.
Google Trends
En trends.google.com, filtrando por tu país o tu estado. Sirve para dos cosas concretas: saber cómo llama la gente a lo que vendes —¿buscan «nutricionista» o «dietista»?— y ver si tu servicio tiene temporada.
Te llevas: la palabra que más se busca, para usarla tal cual en tu bio y en tus pies.
Answer The Public
Metes tu tema y te devuelve una rueda con todas las preguntas que la gente hace alrededor: qué, cómo, por qué, cuándo, con qué. Cada pregunta de esa rueda es un gancho. Tres búsquedas al día sin registrarte, que es de sobra para el piloto.
Te llevas: cinco preguntas copiadas literales a una nota del móvil.
Creator Search Insights
Escribe «Creator Search Insights» en el buscador de TikTok. Te enseña qué busca la gente en tu categoría y marca los temas con «content gap»: mucha búsqueda y poco contenido. Sirve igual para Instagram, porque la duda de la gente es la misma en las dos. La disponibilidad puede variar según el país y la cuenta.
Te llevas: los temas marcados como hueco, que son los que menos competencia tienen.
Cuando te escriban
Aquí se vende. Todo lo demás existe para que alguien te escriba, y desde ese momento el objetivo es uno: una cita en tu agenda.
De una palabra a una cita
La conversación entera, de los dos lados
Con lo que contesta la clienta también, para que se vea el proceso de principio a fin.
1 · Fisioterapeuta
Y una pregunta para ayudarte mejor: ¿cuánto llevas con la molestia, menos de un mes o más de tres?
Te paso con [nombre], que es quien hace las valoraciones.
Por lo que cuentas, lo más útil sería una valoración de 20 minutos, sin compromiso. Tengo hueco el jueves a las 10:00 o el viernes a las 17:30, ¿cuál te viene mejor?
2 · Asesor de viajes
Cuéntame, ¿estás pensando en ir en temporada alta o en temporada baja?
Te paso con [nombre] para ver fechas y armar el plan.
Para verano lo mejor es cerrar cuanto antes para coger buen hotel y las entradas con acceso rápido. ¿Tienes 15 minutos el miércoles a las 18:00 o el jueves a las 12:00 para verlo por videollamada?
3 · Entrenadora personal
Una cosa rápida: ¿el dolor te aparece sobre todo al estar mucho tiempo sentada, o más al hacer esfuerzo?
Te paso con [nombre] para valorar tu caso.
Te propongo una primera sesión de valoración de 30 minutos, sin compromiso. Tengo hueco el lunes a las 9:00 o el martes a las 19:00, ¿cuál prefieres?
Automatiza tu palabra, y es gratis
Instagram deja crear una automatización que, cuando alguien comenta tu palabra en una publicación, le manda el mensaje directo solo. No hace falta ninguna herramienta de pago.
- Abre las automatizaciones. Están en tu panel profesional, y también desde Meta Business Suite. Necesitas tener la cuenta como profesional.
- Crea una para responder a comentarios. Eliges la publicación, escribes tu palabra —la de tu ficha, la misma siempre— y redactas el mensaje que quieres que reciba.
- Que el mensaje entregue lo prometido y pregunte una cosa. La guía, el precio o el enlace, y una pregunta cerrada de dos opciones. Nada más.
- La cita la propones tú, a mano. Cuando conteste, entras y le ofreces dos horas concretas. Ese paso no se automatiza nunca: es lo único que las cadenas grandes no tienen.